Se acaba la Primavera Urbana


El rifirrafe entre los socios del proyecto podría derivar en el nombramiento por parte de la Supersociedades de un liquidador
Primavera Urbana, uno de los Centros Comerciales más importante del departamento del Meta se encuentra en un litigio provocado por el desacuerdo entre los socios que aportaron el lote para el desarrollo del proyecto y Camilo Manrique Cabrera, representante legal de la firma comercial.

Los antecedentes 

La firma de inversionistas Emporio Empresarial, aseguró a través de sus apoderados que, la sociedad Primavera Desarrollo y Construcción, cuyo representante legal es Camilo Manrique Cabrera, está incumpliendo los compromisos adquiridos con Emporio Empresarial, luego que esta aportara el lote donde hoy funciona Primavera Urbana.

De acuerdo con los abogados de la firma asociada, Camilo Manrique Cabrera debía entregar el 20 por ciento del total del área construida del Centro Comercial como compensación por el lote.

Frente a la negativa de Manrique Cabrera, Emporio Empresarial presentó un recurso ante el Tribunal Arbitral de la Cámara de Comercio de Bogotá, entidad que el 23 de marzo de 2017 ordenó a la constructora Primavera Desarrollo y Construcción girarle 56.000 millones de pesos a Emporio Empresarial.

El abogado Giovany Gutiérrez, explicó que luego de la decisión adoptada por el Tribunal Arbitral de la Cámara de Comercio de Bogotá, Camilo Manrique interpuso recurso de anulación, acción denegada por el Tribunal Superior de Bogotá.

Ante este revés, Manrique Cabrera se acogió a la Ley de Insolvencia Económica ante la Superintendencia de Sociedades, entidad que aceptó la declaratoria del empresario.

La Ley de Insolvencia Económica, es una figura jurídica que permite a las empresas deudoras refinanciar sus compromisos y establecer nuevas fechas para el cumplimiento de las obligaciones vencidas.

Dentro del grupo de acreedores se encuentra Emporio Empresarial, quien gracias a un concepto de la Supersociedades, debería esperar cerca de 15 años antes de recibir cualquier compensación por parte de la constructora Primavera Desarrollo y Construcción. Frente a esta decisión, el jurista radicó una tutela con la cual busca modificar esa categorización.

El tiempo juega en contra de Manrique Cabrera, quien tiene como plazo cuatro meses para lograr un acuerdo con la mitad más uno de los acreedores, de lograr dicho acuerdo, podría realizar algunas operaciones comerciales que le darían flujo de caja para pagar en efectivo los compromisos.

De no lograrlo, la superintendencia nombraría un liquidador, cuya función sería iniciar un proceso para escriturar los locales a quienes ya han adquirido derechos sobre los locales y de paso, adjudicarle a los acreedores los bienes inmuebles restantes de la operación anterior.