Activan plan de contingencia ante emergencia en bocatoma del acueducto de Villavicencio


Luego de las fuertes lluvias producidas en las últimas horas y que como resultado produjeron la creciente de quebrada La Honda y el río Guatiquía, hasta la bocatoma se desplazó un grupo de técnicos y operarios de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EEAV), quienes identificaron graves afectaciones en varios tramos de la tubería de la línea de aducción y en la infraestructura del acueducto.

Según el gerente de la EAAVJaime Jiménez Garavito,  y quien lideró la visita de inspección al sitio de la emergencia,  en el punto conocido como Castrillo colapsaron 70 metros de tubería de 33 pulgadas  y  por otro lado 120 metros se rompieron en el sector denominado Carlos Julio.

Igualmente precisó que la avalancha ocasionada por el aguacero que cayó el domingo pasado en Villavicencio, también arrastró un puente peatonal que comunicaba las dos orillas de la quebrada; el 70% de un muro de contención y una máquina retroexcavadora que permanecía en el sitio para la limpieza de las rejillas en la bocatoma.

“Al llegar al sitio encontramos las rejillas completamente taponadas con piedra y arena, destruidos los motores que accionaban las compuertas radiales y otros daños severos en la línea de aducción, que agudiza aún más la emergencia que se registró el pasado 12 de mayo cuando las lluvias arrasaron con 120 metros de tubería”, admitió el gerente de la entidad.

El funcionario también explicó que desde ahora se realizarán algunas evaluaciones técnicas para determinar las obras que se podrán iniciar de inmediato y, asimismo, establecer cuáles se harán en la época de verano cuando el río haya bajado su cauce y este permita adelantar los trabajos necesarios de reparación e instalación de nueva tubería.

Jímenez Garavito recalcó que la EAAV implementó un plan de contingencia que consiste en suministrar el líquido vital desde las estaciones de bombeo de Bavaria y Puente Abadía, y desde Fuentes Altas, para distribuir el agua por sectores y por turnos, con el fin de llegar a un 90% de cobertura del servicio en la ciudad.