Se celebrará el día Mundial de lucha contra la desertificación y la sequia


La campaña busca también incentivar la inversión en tierras degradadas, crear puestos de trabajo y aumentar los ingresos y la seguridad alimentaria.
El 17 de junio se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, fecha que fue proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas el   19 de diciembre de 1994. La fecha se celebra con el fin principal de crear conciencia pública, sensibilizar, resaltar la importancia de la cooperación inclusiva, recuperar y rehabilitar el suelo degradado y avanzar hacia los objetivos de desarrollo sostenible.

La desertificación afecta a más de 110 países, el bienestar de 900 millones de personas en los cinco continentes y cada año se pierde 6 millones de hectáreas de tierra productiva, por causas múltiples entre ellas la pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y malas prácticas de riego afectan negativamente a la productividad del suelo.

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el 35 % de la superficie de los continentes puede considerarse como áreas desérticas.

El slogan en el 2017 es  ‘Nuestra tierra. Nuestro hogar. Nuestro futuro’ pone el acento en el importante papel que la tierra productiva puede desempeñar a la hora de revertir la actual ola migratoria de personas que abandonan sus tierras improductivas y convertirla en comunidades y naciones estables, seguras y sostenibles en el futuro.

A lo largo de los años se han estudiado diversos métodos para recuperar terrenos desertizados, muchas veces con éxito. Un método que ha tenido mucha aceptación es la reforestación progresiva de las zonas afectadas. Realizando un estudio dentro de cada caso, se van introduciendo especies de plantas que soporten los niveles de sequía en la zona, aumentando los niveles de humedad y progresivamente introduciendo nuevas especies ganando terreno sobre las zonas afectadas.

El llamado es para que toda la ciudadanía tome conciencia frente a cada uno de sus actos, porque lo que le sucede al planeta es responsabilidad de todos.