Marlen Arevalo, guerrera de la vida y guerrera por el agua


*Por : Andrés Guarín 
             Comunicador Social

Aunque no nos quiso revelar su edad, Marlen Arevalo, administradora de empresas con especialización en cibernética social, nos permitió adentrarnos en su vida, y conocer cosas muchos más valiosas. Por ejemplo, su amor por el trabajo comunitario. “Años atrás trabajar con la gente era muy bonito, porque las cosas se concretaban, no habían tantas capacitaciones, ni fortalecimientos, pero cuando se iniciaba un proceso con la comunidad se terminaba, en zonas como Ciudad Bolívar en Bogotá dejamos varias cooperativas, y eso es muy satisfactorio”.

Esta mujer que nació en zona rural de Zipaquirá, se ha convertido para el Meta, en una de las mujeres más influyentes cuando de cuidado ambiental se trata. Inicio junto a cinco soñadores la Corporación Medio Ambiental y Turística CORPOHUMADEA con el ánimo de crear un corredor de avistamiento de aves, pero la llegada del sector petrolero al departamento hizo que su proyecto cambiara radicalmente. Tras el anuncio de un pozo muy cerca del río Humadea, todo su esfuerzo se dirigió a proteger el agua de este valioso caudal. Hoy la organización cuenta con por lo menos 30 líderes ambientales de municipios como Granada, San Martin, Guamal y Villavicencio.

Llego a los llanos luego de ser desahuciada por la ciencia médica, quienes indicaban que su cáncer había hecho metástasis y no existían opciones de vida. Sus ganas de vivir y el amor por su familia, le dio la fuerza suficiente para enfrentarse a esta enfermedad que cada día ataca a más personas. Tras la recomendación médica de salir de Bogotá, llegaron primero a Cota, pero la necesidad de habitar en un lugar más cálido los trajo a Guamal con 17 cabras que su esposo había comprado para ella. “a mí me habían formulado leche de cabra y   Edgar decidió comprar 17 cabras y montamos nuestras cabras aquí. Ahora soy capricultora y ambientalista”

Guamal es un municipio de Colombia, situado en el departamento del Meta, al centro-este del país. Limita al norte con el municipio de Acacías, al oriente con el municipio de Castilla La Nueva, al sur con los municipios de San Martín y Cubarral y en su occidente tiene el Páramo de Sumapaz.

Enamorada de la vida, pues sabe que tuvo una segunda oportunidad, lucha cada día por este municipio, el cual siente como su casa; pero del que también le entristece la indiferencia de quienes en él viven. “Es muy triste ver la indiferencia de la gente frente a todo, con Édgar duramos 8 días convocando con perifoneo y voz a voz. Llego muy poca gente, aunque nos acompañaron jóvenes de Acacias, un profesor de teatro con su hermano y todo el grupo motor de La Fábrica” habla Dora Marlen con algo de tristeza y resignación de la poca asistencia a la jornada de recuperación del rio Humadea que promovieron hace unos días.

“Es tal la indiferencia, que me entere que alguien había llamado a la Policía para denunciar que estábamos haciendo acciones sin permiso en el río; afortunadamente la Policía Nacional conocía lo que íbamos a hacer; igual me parece que se sale de contexto que alguien nos denuncie cuando estaba claro que limpiábamos el río” esa es su realidad, por eso campañas como la de – indiferencia + paz, le permiten recuperar la esperanza, de que existen personas que quieren hacer las cosas diferentes.

La campaña – indiferencia + paz cuenta con un componente dedicado a la protección del agua. Su objetivo es fomentar la corresponsabilidad del cuidado de este recurso no renovable. Marlen se sumó desde el inicio al Proyecto La Fábrica Ideaciones Para La Paz quienes construyeron esta campaña y no descansó hasta que la protección de los recursos naturales fuera contemplada por todos los asistentes y quedara como una línea estratégica.

“El río Humadea fue declarado patrimonio cultural y turístico en el 2005, por la calidad y la temperatura del agua. Puedes durar tres horas allí y no te da frío” dice Marlen . Pueden pasar 10 horas y Marlen sigue con la misma energía y hablando sobre este río que disfruta con responsabilidad cada vez que puede.

El río Humadea es muy rico en aguas dulces subterráneas y superficiales, lo que permite que sea una reserva inmensa de acuíferos y zona de amortiguación de los páramos (y parques nacionales) de Chingaza y Sumapaz. Estudios calculan que cuenta con 1.032 hectáreas de reserva de agua dulce subterránea. Reservas que se han ido perdiendo, según Marlen, desde que el pozo exploratorio Lorito 1 entro en funcionamiento. “ahora el río está seco, las personas dicen que es por el calentamiento global, pero yo digo que es por 6 años de extracción petrolera”

El pozo exploratorio Lorito 1 cuya plataforma está ubicada a escasos 100 mts del río Humadea, pertenece al bloque petrolero CPO9, Licenciado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA a la empresa ECOPETROL en 2012 con jurisdicción en los municipios de Castilla, Guamal, Castilla la Nueva, Cubarral y San Martín. 

Ante esto, Dora Marlen Arevalo promulgo una Acción popular en el 2013 frente al Tribunal Contencioso Administrativo del Meta, al considerar que Lorito 1 ponía en riesgo el suministro de agua para una cantidad importante de personas, pues estaba ubicado muy cerca de la bocatoma que surte de agua al acueducto del Centro Poblado Turístico de Humadea  y peligrosamente cerca de los tanques desarenadores del acueducto del municipio de Castilla La Nueva, además de afectar la zona de recarga hídrica perteneciente a la cuenca del río, que surte los acuíferos del sector. 

Sus derechos de petición, tutelas, demandas y acciones populares llegaron ante la Corte Constitucional que luego de analizar el caso resolvió en primera instancia -   “REVOCAR la sentencia proferida por el Juzgado Penal del Circuito de Acacías –Meta- el 26 de febrero de 2013 - que permitía la exploración -  y en su lugar CONCEDER el amparo solicitado por la señora Dora Marlén Arévalo Espinosa” Esto mientras solicitaba a las instituciones pertinentes revisar si en efecto Ecopetrol incumplía con lo establecido en la ley. Aunque luego de un tiempo Lorito 1 fue una realidad, generó un importante procedente, pues la Corte Constitucional profirió la sentencia T-653 donde se establece que es obligación del gobierno y de las comunidades velar por la protección de las zonas de recarga hídrica, sobre todo cuando estas están ligadas al suministro de agua para acueductos comunitarios. Dando un sustento jurídico a lo que habían expuesto desde que llegó la petrolera.

Marlen es una guerrera, pues a pesar de los obstáculos, siempre ha estado firme frente a sus principios. Esta llanera de adopción ha entendido que la paz no sólo se construye con los acuerdos en la Habana, es consciente que la paz es una realidad cuidando el agua, cuidando la naturaleza, y cuidándonos unos a otros. Ella afirma que seguirá en la labor de cuidad el río y hacer recuperación las veces que sea necesario, pero también espera que un día todos seamos menos indiferentes al tema.