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Tenga en cuenta estas recomendaciones y evite ser víctima de los delincuentes y pasar una mal fin de año.
La época de fin de año es la oportunidad perfecta para que la delincuencia que azota a nuestra ciudad haga de las suya - a pesar que en su rendición de cuentas, el alcalde haya dicho que las cifras disminuyeron notoriamente -. Y es que ahora existe una alza en la migración de delincuentes provenientes de la capital de la república.

En la medida en que la policía se actualiza en las técnicas usadas por los delincuentes para acechar a sus víctimas y despojarlos de sus pertenencias, los ladrones desarrollan nuevas maneras de delinquir.

Por esta razón, Region365.com le presenta un listado con los 10 tipos de lo robos más frecuentes en la temporada decembrina, para que usted tome atenta nota y no sea víctima, menos en tiempo de pago de primas. 

Robo por ventosa: Durante las fiestas navideñas, algunos ciudadanos salen de la ciudad en plan de visita o, simplemente, a vacacionar, dejando la vivienda sola y a manos de los amigos de lo ajeno. Entrar por la ventana de la casa es una vieja forma de saqueo, por eso la Policía Metropolitana recomienda tratar de evitar que circule información sobre el tiempo que se va a estar afuera. Pedirle a un vecino de confianza o un familiar que con permanencia esté pendiente de la casa y no suministre información a extraños. Las rejas y las alarmas también son indispensables. 

El raponazo: Este es uno de los tipos de robo más frecuentes de temporada. Delincuentes arrebatan de las manos de sus víctimas, teléfonos celulares, carteras y bolsos, y emprenden su huida a toda velocidad, por lo general, a pie. La Policía recomienda llevar las pertenencias apretadas contra el cuerpo y guardar el dinero en bolsillos de la ropa.

Jaladores de carro: La calle y parqueaderos de centros comerciales son frecuentados por delincuentes que, mediante el uso de distintos elementos, abren puertas de los vehículos o parten sus vidrios para robárselos. Lo más recomendable en la temporada es parquear el carro en una zona confiable y no dejarlo por mucho tiempo solo. 

El cosquilleo: Existen ladrones con gran habilidad, que aprovechan la temporada para meter sus manos en las carteras o en los bolsillos de las personas. Evite lugares llenos.

El toque-toque: Esta es una vieja actividad delincuencial en la que actúan dos o más delincuentes. Consiste en que uno de estos golpea el carro por la parte contraria a la del conductor y, mientras este voltea a ver qué pasó, otro de los ladrones roba los objetos de valor que lleva la víctima en el vehículo, como celulares, bolsos y maletines. Es recomendable que en semáforos no se deje a la vista de extraños las pertenencias que llevan en los vehículos.

El ‘burundangazo’: La escopolamina o burundanga suele aparecer siempre en temporadas en las que la gente sala masivamente ya sea a comprar o a pasear. Evite comidas o bebidas que sean suministradas por desconocidos.

El fletero: Este un robo violento que lo cometen ladrones armados. Las víctimas son personas que van caminando por la calle. Los ruleteos suelen suceder en los horarios con poco movimiento de gente. En el caso de los fleteos, son delincuentes que utilizan la fuerza para asaltar a los usuarios bancarios. 

El clonador: En la fecha se debe estar atento a las alteraciones que delincuentes hagan en los dispensadores de dinero, pues es común que busque clonar tarjetas para saquear las cuentas de los usuarios. Use cajeros electrónicos de centros comerciales.

Paquete chileno: Esta es una vieja modalidad de robo que nunca desaparece del mundo criminal. Delincuentes, simulando ser extranjeros, les dicen a sus víctimas que se han encontrado un paquete con dinero, mostrándole un conjunto de papeles forrados con billetes de 20 o 50 mil. Luego este le pide a la persona que le ayude a contar la plata para dividirla y es ahí cuando le quitan el dinero a la víctima.

El descuido: En esta modalidad participan dos o más personas y suelen suceder en negocios. Por lo general una mujer llama la atención de la persona que atiende el local para que sus cómplices roben el dinero de la caja registradora y artículos de valor. Las cadenas minoristas del país perdieron por causa de robos, en 2015, la suma de $225.358 millones, unos $60.515 millones más frente a lo registrado en 2014, por hechos similares. 


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